6 may 2009
Nuestro pulso…

Hemos caminado por distintos rincones llevando en plenitud nuestras alforjas de palabras.
Cuando llegamos… rompemos la virginidad del silencio y parimos voces que se multiplican. El eco nos devuelve historias que flotan por el aire.
Hay rostros que nos miran, nombres que nos esperan, ojos que acechan, oídos como redes para cazar relatos.
El corazón nos late apresurado, la sangre nos bulle desde los sueños. Tiembla el alma que se nos escapa por la boca.
El ritual comienza… las palabras se vuelven pájaros y somos el pulso de sus vuelos…
Vilma Novick Freyre






