Grupo ParacontArte

Narración oral para adultos.

21 ago 2009

Continente adolescente

Nuestro encuentro con los adolescentes fue el jueves 6 de agosto.
En la grilla de actividades de la 5ª Feria del Libro decía el lugar y el horario, pero en nuestro mundo interior había una eclosión de expectativas.


De a poco el salón de conferencias del Centro Comercial se fue llenando de voces, de risas, de rostros, de miradas...



Desde nuestras gargantas comenzaron a danzar las palabras , los relatos, el sentir de Ángeles Mastreta con sus Mujeres de ojos grandes; Mario Benedetti con sus fantasmas ...uno de color blanco y el otro azul ,desnudó la tortura más allá de la muerte...





Y se sumaron más rostros, más adolescentes, más estudiantes. Una vez que se completaron las butacas, se sentaron en el suelo, en el pasillo...
A pesar de la cantidad y la edad... en la sala se hizo un silencio grande y redondo como sus ojos en asombro .






Escucharon con atención, con interés, con respeto...





Se dejaron ganar por la magia de la palabra contada.


"El àrbol de lilas" de María Teresa Andruetto, junto a la "Geografía de un amor" de Vilma Novick Freyre, acariciaron los corazones enamorados y nacieron en el recinto ,hilos invisibles que anudaban sueños de nombres compartidos o silenciados en lo más profundo de los secretos.










Rieron , se emocionaron, palpitaron al unísono. Se dejaron mecer por los cuentos.





Cuando se fueron... aún repicaban como campanas sus saludos, comentarios y los"gracias".





Mabel López y Elisa Civalleri habían conquistado con sus palabras a los adolescente.


Vilma Novick Freyre.
Coord. ParacontArte


Encuentro con adolescentes

La sala espera vacía...
Estábamos listas para vivir una hermosa experiencia. En el marco de la 5ª Feria del Libro en Río Tercero, debíamos narrar para dos grupos de adolescentes. Eran muchos alumnos de diferentes centros educativos de la ciudad, quienes acompañados por sus profesores nos iban a llevar a un desafío.

Acostumbradas a narrar para adultos, nos parecía que esos jóvenes nos iban a abrir las puertas a una aventura de la que podíamos salir airosas o cargando la bolsa pesada del desinterés o la apatía.